Influencer se viraliza por su gordofobia

PARA SORPRESA DE NADIE: otro personaje, que cumple con todos los requisitos de la hegemonía, demuestra cero empatía con el resto.

Uki Deane, reconocido en los últimos meses como “el gaucho cheto de tik tok”, logró viralizarse en cuanto portal existe en la red y no por realizar colectas solidarias o algún hecho relevante y positivo como ciudadano sino por descargar toda su gordofobia en una pésima publicación en la que buscaba modelos altamente bellos, delgados y marcados. Todavía no entendimos si había «casting sábana», si buscaba amantes, parejas o la cara de su mediocre y simple marca de shorts de baño que en nada se diferencian al que cualquier persona puede comprar en un supermercado o tienda de segunda de mano.

Uki posando para sus redes como su personaje de «gaucho cheto». La mejor imagen para ilustrarlo porque no se puede encontrar una en la que este haciendo algo que no sea posar.

Aprovechemos el espacio y contemos un poco sobre la marca de este personaje de dudosa procedencia y trayectoria: los shorts son mediocres y sin variedad de talle, de una chatura creativa pocas veces vista y tan comunes como cualquier otro del mercado. Si arrojás una de sus “creaciones” entre un montón de prendas similares de otras marcas que cuestan menos sucedería lo mismo que si intentáramos distinguir a un huevo en un maple.  No hay que ser un experto para notar qué clase de indumentaria se puede conseguir en «Bermies».

Una pequeña muestra de los, tan originales y nunca antes vistos, shorts para los que se buscaba modelo.

Sin embargo, la palabra de verdaderos empresarios seguramente vale más que cualquiera que pueda escribir una nota cómo ésta, puesto que son ellos quienes entienden de ventas, marketing y calidad. Cinco millonarios del programa “Shark Tank” tuvieron la posibilidad de noquear en su programa al poco humilde ¿modelo? ¿empresario? ¿instagramer? ¿diseñador? Es muy difícil definirlo, pero no porque sea tan multitasking como quiere demostrar sino porque nunca termina de despegar ni hacer una de tantas cosas bien.  En dicho reality show quiso demostrar que lo importante de su marca era él, que posando por el mundo con sus trapitos aptos para el agua podía construir un imperio de la moda acuática. ¡Qué ego! Su participación pasó desapercibida y fue tratado como un simpático monito que podía hablar inglés. Una pena que haya aclarado que era de Argentina… esperamos que los tiburones no se queden con esa impresión de nuestra sociedad.

La poco feliz presentación del joven «empresario» que no alcanzó para conquistar a los «sharks» quienes no pudieron entender si fue a vender mallas, sus redes sociales o su cuerpo.

¿Quién es Uki entonces? Pero si ni él sabe, se prende en todo desafío, hashtag y red social con tal de pertenecer y «pegarla». Pero sus virales resultan efímeros y poco sabe aprovechar sus treinta segundos de fama. Más de lo mismo en las redes, su único condimento es su inglés fluído, que llevado al práctica parece una imitación barata de la película «Spanglish«. Solito se metió en un debate innecesario, provocando a las disidencias corporales que nunca se animarían a enviar un tímido inbox para participar de las campañas estereotipadas y cosificantes de su, hasta ahora desconocida, «marca» de ropa, que logra ser visibilizada, irónicamente, gracias a los gordos que tanto rechaza. Mientras comemos algo rico, sin hacer apología a la comida, y en un inglés no tan bueno como el suyo, le decimos «Fuck you», Uki Deane.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s